Me cansan los perdonavidas, esos elementos andantes que van por la vida diciendo a todos lo que sufren, lo dura que les resulta la vida y el dolor insoportable que les causa cualquier problema que les surge en el día a día. Y lo malo no es esto, que diariamente se convierte en una tortura para los que viven con ellos, sino que como sufren tanto descargan en su entorno la responsabilidad de la solución de sus problemas, ya que los que les rodean, a su criterio, no sufren, no padecen, pueden solucionar los problemas que les agobian y además es lo que tienen que hacer.
Desgraciadamente cuando son personas cercanas la solución es inexistente y lo padeces todos los días, por cariño, aunque hay limites que si se pasan ese cariño termina. Pero en el día a día y en mi vida tengo un radar extraordinario fabricado a base de años, que en el momento que detecto alguno de ellos, directamente ni agua, y sin piedad. ¿Duro?. Si alguien lo ha sufrido o sufre, sabe que son capaces de acabar contigo y encima seguir sufriendo.